Google (Facebook, Apple, Twitter…) nos espía(n)

Sabemos que la información que obtienen de nosotros es su gran negocio.

Tardamos tiempo en saber que no hay nada gratis en internet. Pero ya teníamos correo electrónico, un buscador, un sistema de videoconferencia, una nube para compartir archivos y trabajar de forma colaborativa, una red social en círculos (que próximamente van a cerrar), un sistema de mensajería y una red de vídeos!!!. Todo “gratis”

Llevamos años dándoles información.

Llevan años ofreciéndonos servicios.

 

Pero cada vez nos conocen más, hemos firmado y aceptado condiciones de uso que muchas veces no hemos entendido, saben dónde estamos (en tiempo real) qué comemos, si viajamos o no, dónde vivimos, nuestro estado civil, edad, sexo, nuestra ideología política… y seguimos siendo tan ingenuos que seguimos dándoles información.

Seguimos alimentando el algoritmo (para que cada vez sea más fiable) a la hora de reconocer caras, de reconocerlas e identificarlas con el paso del tiempo, escribiendo o grabando nuestros deseos y anhelos, nuestros próximos destinos, dando acceso a nuestros contactos….

Ya estamos dentro del mapa.

Y no podemos borrar nada.

Ya tienen la información.

No tenen límites de uso y ya han usado su poder para modificar votos de indecisos en elecciones.

¿Dan miedo?, No, dan pánico.

 

…Y seguimos alimentando al monstruo.

Y hora resulta que hay sospecha de uso de nuestro hardware para espiarnos aún más a través del micrófono (sospechas desde el año 2016)…. no pasa nada hacemos que nos déis acceso al mismo para poder hacer reconocimiento de voz.

Con los servicios domóticos o de sistemas expertos por voz en los vehículos abriendo a grades empresas las puertas de nuestras posesiones cuando ya les hemos abierto las puertas de nuestro alma y de nuestro pasado… o sea, que ya son dueñas de nuestro futuro