Mi experiencia en el proyecto Dej@loBot

El proyecto Dejal@Bot nace como una evolución del proyecto Dejal@ una colaboración entre dos grupos de trabajo de la Sociedad Madrileña de Medicina de Familia (SoMaMFyC), el Grupo de Abordaje del Tabaquismo (GAT) y el Grupo de Nuevas Tecnologías.

Surge para intentar dar respuesta a la pregunta si las herramientas tecnológicas pueden ayudar al proceso de deshabituación tabáquica.

 

Historia del proyecto.

A finales de 2013 y en el contexto de una conversación informal entre Eduardo Olano y yo nos preguntamos si las herramientas tecnológicas podrían ayudar en este proceso. El tema había sido ya hablado previamente en el GAT y nos pedían colaboración. En un principio hicimos una búsqueda bibliográfica y había algunas experiencias sobre uso de mensajes en teléfono móvil o seguimiento telefónico de pacientes en proceso de deshabituación. Por aquel entonces comienzan a desarrollarse aplicaciones para teléfonos móviles y aparecen una serie de aplicaciones (apps) para la deshabituación tabáquica.

En una revisión personal para acercarnos a este tema vemos que hay más de 200 aplicaciones para dejar de fumar accesibles desde España en las diferentes plataformas de descarga de apps, muchas de ellas sin seguir la evidencia científica del momento, otras muchas sin identificar a sus creadores y todas ellas comercializadas.

En ese momento ya hay una revisión Cochrane a este respecto que concluye que son necesarios ensayos clínicos para evaluar estos procedimientos.

A partir de una estupenda aplicación desarrollada en España por Manuel Conde y avalada por la SEDET (Sociedad Española de Especialistas en Tabaquismo) denominada Sacabó, intentamos desarrollar una aplicación propia y testarla en un ensayo clínico.

Durante el año 2015-16 estuvimos desarrollando la metodología de la intervención y planificando la aplicación. Solicitamos una beca FIS que nos fue denegada aunque obtuvimos una puntuación bastante buena. Uno de los motivos de la denegación es que ya había ensayos en esta línea y que iba a aportar poco a la investigación.

Tras unos meses de abandono del proyecto surgieron los chatbots y la posibilidad de programar productos finales dotados de cierta inteligencia artificial y enseñar una serie de algoritmos de proceso a un programa (sistemas expertos). Pensamos en rediseñar el proyecto.

Pasar del concepto de una aplicación (donde todos los procesos están estructurados y no hay posibilidad de que la aplicación decida tomar un camino u otro) al concepto de bot (donde el sistema dependiendo de una serie de variable toma un camino u otro) nos supuso gran dificultad a los sanitarios que participabamos en el proyecto y algunas sesiones de formación con los programadores que se involucraron con nosotros.

Cada vez lo veíamos más claro y poco a poco fue surgiendo la idea de retomar el proyecto Dejal@ y transformalo en Dej@loBot. Así lo hicimos y a finales de 2017 nos concedieron una beca FIS. Ya teníamos la idea del bot, un guion estructurado con las diferentes posibilidades que podrían existir el el proceso de deshabituación a través de la experiencia de grandes expertos en tabaquismo y un equipo de técnicos dispuestos a programar el bot.

Reuniones y más reuniones para la aprobación del proyecto y obtener todos los vistos buenos para realziar un ensayo clínico.

Enla segunda semana de septiembre hemos iniciado el trabajo de campo.

 

Proyecto.

Nuestro objetivo es demostrar la efectividad de un bot específico en el proceso de deshabituación tabáquica trabajando bajo la hipótesis que los paciente que van a utilizarlo van a tener al menos las mismas tasas de abando que los que tienen el seguimiento habitual por parte de su médico o enfermera de familia. Las ventajas que preveemos pueden tener las personas que usen el bot (grupo intervención) frente a las que siguen el procecimiento presencial en consulta (grupo control) va a ser comodidad (acceso sin tener que desplazarse al centro de salud y siempre dispuesto en nuestro teléfono móvil) y continuidad (el bot está funcionando 24 horas al día, 7 días a la semana).

Veremos en los grupos y subgrupos en los que el bot es al menos tan eficaz como el procedimiento clínico habitual.

Una de las características de nuestro proyecto es la transparencia ya que tenemos publicado, en abierto y accesible a cualquier persona, todos los materiales excepto el accedo al cuaderno de recogida de datos (CRD) que solo es accesible a los investigadores. Por el momento el bot solo es accesible bajo un código personal que solamente se da a los participantes del grupo intervención y se mantendrá así hasta la finalización del ensayo clínico.

El bot lo hemos desarrollado bajo la plataforma Telegram ya que por el momento es la plataforma que nos ofrece más seguridad a la hora de la confidencialidad y privacidad de los datos privados de los participantes en el ensayo clínico.

 

Futuro.

Desconocemos qué resultados vamos a ir obteniendo pero os animamos a que nos sigáis porque iremos ofreciendo información en nuestra página web según vayamos avanzando.

Estamos muy entusiasmados de participar en un proyecto de investigación sobre una aplicación informática. Posiblemente las presiones del mercado y tener disponible un programa para su uso hacen que muchas de las aplicaciones y bots existentes hoy en día en las plataformas no están avaladas por ningún estudio científico que demuestre su eficacia. Por una vez vamos a invertir unos meses para demostrar nuestra hipótesis de trabajo y ver si logramos demostrarla.