Mi reencuentro con Twitter

Llevo unas cuantas entradas en las que mi desengaño con Twitter ha ido en aumento. Me molesta, es como regañar con una novia (o novio) de hace muchos años… el cariño perdura y de repente ocurre algo, una llama, una luz que hace pensar que aún existe motivo para estar.

 

Ocurrió hace unas semanas. Paseando por el “timeline” de mi cuenta de Twitter hay una historia que me llama la atención por su contenido humano y por su repercusión en las mismas. Se trata de un mensaje de LM Escudero (@lmescu) un tuitero sevillano que lanza por esta red un mensaje de ayuda ya que ha perdido una prótesis de brazo de su hijo en Sevilla entre el Hospital Virgen del Rocío y la Facultad de Biología.

Cuando veo el mensaje tenía la friolera de 31,5 K de retuits y más de 8.500 “me gusta”.

Me llama la atención y miro el contenido de las respuestas y los hilos que se generan a través de las mismas.

Cientos, miles de mensajes. La mayoría de ellos de solidaridad. “Paso de camino todos los días, preguntaré a los comercios”, “Vivo fuera de tu ciudad pero ante la gravedad del tema llamo a mis contactos sevillanos para que echen una mano”…

El mensaje se acompaña de una imagen donde se muestra la prótesis perdida en lo que parece ser un anuncio que está dirigido a la población con la zona donde se ha extraviado, la bolsa en la que iba metida y el teléfono de contacto de la Policía Local por si alguien tiene información.

El hecho que se ponga de contacto a la Policía Local me da una idea tanto de la gravedad de la situación como de la veracidad de la historia que en un principio puede ser extraña.

Los mensajes suelen tener un tono muy positivo de ánimo y de deseos de encontrar la prótesis perdida. Pero los seres humano somos, de natural, un tanto pesimistas y aparecen mensajes diciendo que puede ser confundido con el brazo de un muñeco y que cabe la posibilidad que alguien lo haya tirado a la basura…

Pero frente a estos ánimos de negatividad aparecen iniciativas que intentan dar solución.

Imagen de la prótesis perdida y su bolsa

 

Según voy leyendo los diferentes hilos, me paro a pensar…. ¿y si se trata de una broma?, ¿y si es un perfil falso?. No es que dude de la persona que lo haya escrito ni de la historia… es que mi relación con Twitter era tensa y mi disposición a la hora de leer los mensajes era un tanto negativa.

Y hago lo que la mayoría de la gente haría. Vamos a ver quien es @lmescu y qué nos cuenta en la red. Si se trata de un perfil anónimo que tuitea sobre banalidades cabe la posibilidad de que sea una historia falsa. Estas noticias no suelen rebasar el ámbito local y desde Sevilla a Leganés hay mucha distancia como para que llegue la información. Así que voy al perfil de LM Escudero y veo que es un tuitero sin un gran número de seguidores, con una bio en inglés, con foto en su perfil, con una dirección de su blog (interesantísimo, por cierto). Biólogo de profesión, dedicado a la investigación y la mayoría de su actividad en la red social es profesional.

Perfil en el que se puede confiar.

Vuelvo con más interés al hilo de la conversación.

Frente a los mensajes pesimistas hay una reacción que hacía meses o años que no veía en Twitter: LA SOLIDARIDAD. No solamente la solidaridad del “lo siento”, sino la de voy a “hacer mío tu problema”.

  1. Paso frecuentemente por la zona, voy a buscarla.
  2. Preguntaré a comerciantes y vecinos.
  3. Vivo en el barrio, salgo ahora mismo.
  4. Medios de comunicación que se brindan a difundir la noticia.
  5. Pero la más sorprendente fue la solidaridad profesional por parte de empresas que se dedican profesionalmente a la realización de prótesis en 3D.

 

Pues Guille Martínes (@willperman), Raquel Serrano Lledó (@SerranoLledo) y Exovite (@exovite) se brindan de manera desinteresada a realizar una nueva prótesis de brazo para su hijo. Mi asombro y emoción crece al igual que la de muchos otros tuiteros.

Y vuelvo a creer en el ser humano, que se establece en comunidades y redes de ayuda, y que la tecnología da una capa capaz de multiplicar y difundir acontecimientos como esta terrible pérdida. ¿Nos ponemos en el pellejo del padre que ha extraviado un elemento importante para la salud de su hijo?.

Los agradecimientos de LM Escudero son constantes y continuos a lo largo de todo el hilo intentando responder a los mensajes que puede y adquiere el comproomiso de contarnos el fin de la historia.

 

Hubo algún troll, los menos, y fuero castigados con la ignorancia y el silencio de los participantes en la conversación…. como se merecen.

Una historia preciosa que me ha servido para reencontrarme con el ser humano y mi red social favorita.

¿Qué hice yo?. Algo, no mucho, lo que pude… pero no me quedé como un simple espectador.