Sobre bots y salud

El término “bot” es una aféresis de la palabra robot. Se trata de programas informáticos encargados de realizar tareas repetitivas en sustitución de los seres humanos. Esas tareas, normalmente tediosas y aburridas, son ejecutadas de forma automatizada disminuyendo los errores humanos y obteniendo una mayor eficiencia. Sus aplicaciones son mucho más frecuentes que las que podemos imaginar en un principio y cada vez tienen más aplicaciones en salud. ¿Quieres que te las cuente?.

Los bots son por lo tanto programas informáticos que pueden realizar tareas desde simples (dar respuestas preestablecidas a preguntas habituales) hasta complejas (tomando decisiones de sus propias acciones a través de la inteligencia artificial) a través de Internet.

Existen numerosas clasificaciones de los bots atendiendo a diversos criterios (tipos de uso, intencionalidad, aplicaciones, lenguaje de programación…) pero posiblemente, para un público no expertos y como usuarios de estas herramientas las más útiles son:

  1. Según su manera de interactuar con el usuario:
    1. Solo texto. El usuario pregunta, el bot responde. Los mensajes son textuales.
    2. Texto y multimedia: El usuario pregunta y el bot responde a través de un texto, un hiperenlace, una imagen, un vídeo o un documento de cualquier tipo.
    3. Mensajes de voz: Podemos utilizar un lenguaje oral natural y el bot nos responde a través de voz o con mensajes. Así son los asistentes virtuales de los principales sistemas operativos de nuestros teléfonos móviles como Siri (iOS), Cortana (Microsoft) o GoogleNow (Google).
  2. Según la tecnología empleada:
    1. Respuestas preestablecidas: El bot tiene un banco de acciones predeterminadas ante las preguntas o situaciones más frecuentes que le plantea el humano. Cuando detecta una serie de palabras clave en el mensaje, ejecuta una orden predeterminada.
    2. Inteligencia artificial: El bot es previamente entrenado para exponerle a las situaciones que se va a encontrar cuando esté en fase operativa. Este entrenamiento previo puede hacerse de dos formas:
      1. Con intervención humana: Dando refuerzos positivos cada vez que el bot responda de forma correcta.
      2. Sin intervención humana: Ofreciendo una ingente cantidad de datos relacionados con la temática del bot (Big Data) para que vaya aprendiendo y sea capaz de tomar decisiones autónomas. Este entrenamiento es mucho más complejo pero hace que el bot sea capaz de seguir aprendiendo y tomando decisiones cada vez más acertadas. Siquieres saber mucho más sobre cómo se entrena una inteligencia artificial y las redes neuronales existentes bajo su código de programación te recomiendo el artículo “¿Son las máquinas capaces de pensar?” del blog de NNTT de la SoMaMFyC.
  3. Según su acción:
    1. Bots “buenos”: Facilitan tareas humanas orientadas a aspectos positivos para la sociedad.
    2. Bots “malos”: Orientados a tareas maliciosas (crear spam, propagación de virus, ciberataques…).

 

Existen otros muchos tipos de bots como podemos ver en esta infografía tomada de Enredia

Pero ¿cómo podemos utilizar los bots en salud?. La mayoría de bots que podemos utilizar en salud son los llamados bots conversacionales o “chatbots” que se pueden integrar tanto en redes sociales como en sistemas de mensajería. Los usos que podemos darles en salud son múltiples:

  1. Gestión de acceso a consultas o pruebas complementarias. Se podría llegar a una gestión eficienciente con priorización e individualización de la demora en la asistencia dependiendo dde los casos.
  2. Consejos personalizados en salud.
  3. Asistencia y respuesta a dudas sobre tratamientos.
  4. Gestión de la medicación. Asistencia a pacientes polimedicados.
  5. Seguimiento de pacientes en domicilio. Solución a situaciones concretas y paso a un asistente sanitario en caso necesario.
  6. Ayuda  a la asistencia a pacientes con otras lenguas y culturas. Proyecto Kristina

En noviembre de 2016 la empresa china Baidu daba a conocer a Melody, un chatbot preparado para analizar los síntomas de los enfermos y agilizar el proceso diagnóstico de los mismos. La inteligencia artificial (IA) –insertada en la aplicación Doctor App- sirve como primer filtro para las personas que no se encuentran bien y podrían necesitar una posterior atención sanitaria. Melody viene a confirmar, a nivel global, la llegada masiva de los bots a las grandes empresas de las tecnologías de la información. Facebook Messenger es la aplicación en la que está apareciendo un mayor número de bots, pero otras plataformas como Line o Telegram soportan un número creciente de estas herramientas.

En una revisión sobre los chatbots existentes en español para una presentación sobre el tema de los bots en salud presentada el 7 de febrero de 2017 en el 8º Health 2.0 Madrid descubrimos 78 chatbots alojados en chatbots.org ( 7 euskera, 2 catalan, 3 gallego y 66 castellano). En español (incluyendo latinoamérica) hay 79 chatbots. En el momento de realizar esta entrada hay 81 y entre ellos destacamos:

  1. María:Asistente virtual del Servicio Andaluz de Salud. Ella puede ayudar a pedir cita para medicina de familia o pediatría, o darle información sobre la gripe A y enfermedades de transmisión sexual. También, ella puede hablarle de alimentación y dietas infantiles, cuidados del bebé, vacunas, lactancia, o temas como el aborto y la píldora postcoital.
  2. Edu: Personaje creado por el Ministerio de Salud de la Provincia de Córdoba, Argentina, que brinda información y ayuda a los usuarios a resolver dudas sobre temas de sexualidad, enfermedades de transmisión sexual y formas de prevenir un embarazo no deseado.

Se ha desarrollado BotList, una plataforma donde podemos buscar y entrar en contacto con bots alojados en ella a modo de un almacén de apps. Si listamos los bots relacionados con salud descubrimos la existencia de entre 30 – 40 bots en inglés que realizan tareas más o menos sencillas como recordar la toma de medicación, las citas médicas hasta asistentes en salud más generales y complejos.

Como inquieto investigador he realizado una búsqueda en PubMed con la palabra “chatbot” para ver cuántos artículos se han publicado a este respecto. A fecha de publicación de esta entrada he obtenido como resultado 4 artículos. Uno de ellos una revisión sistemática sobre métodos de comunicación síncronos aplicados a intervenciones en salud mental (no exclusivamente bots, sino cualquier tipo de comunicación persona-persona síncrono), otro artículo relacionado con la expresividad y la emoción con tecnologías de voz artificial y solamente dos artículos relacionados con el uso de asistentes virtuales: uno orientado a educación sobre sexualidad y consumo de drogas en adolescentes y otro sobre su aplicación en salud mental.

Un grupo de sanitarios interesados en la tecnología tuvimos hace meses la idea de pasar a la acción y probar un bot en atención primaria. Nos pusimos manos a la obra y diseñamos un proyecto de investigación para ver si la deshabituación tabáquica a través de un bot conversacional era tan efectiva a medio plazo como la deshabituación a través de la práctica habitual en consulta.

Presentamos como innovación el uso de un chatbot en un contexto de tratamiento clínico orientado a una modificación de un hábito de vida y el desarrollo de un ensayo clínico pragmático.

Estoy muy entusiasmado con este proyecto que aúna dos de mis principales motivaciones profesionales: la tecnología y la investigación.

En breve desarrollaremos un espacio web donde os iresmos contando los objetivos del proyecto, publicaremos la justificación y la metodología que vamos a seguir, os presentaremos al equipo investigador y daremos información de cómo vamos a desarrollar el bot…. Esperemos al trabajo de campo y compartiremos nuestros resultados.

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