Chemsex… detección en atención primaria

Se denomina Chemsex al uso recreativo de ciertas drogas para, bajo el efecto de las mismas, realizar actividades sexuales de riesgo. Se trata de una subcultura que se inició en Gran Bretaña hace como unos 10 años y que desde hace 2-3 años se ha introducido en nuestro país. Lo practican jóvenes homosexuales de muy diferentes estratos sociales. El uso de drogas de diseño potencialmente peligrosas combinado con la realización de activades sexuales de riesgo para la diseminación de enfermedades de transmisión sexual hace que estas actividades no deban pasarse por alto para el médico de familia.

 

Historia.

El Chemsex nace en Gran Bretaña al principio de la década del 2010 y consiste en el consumo de drogas recreativas concretas para potenciar el deseo sexual entre jóvenes homosexuales. Las fiestas se realizan en casas privadas y suelen estar compuestas por un número variable de jóvenes que previamente han contactado a través de páginas web o aplicaciones para móviles específicas (Bender, Scruff). De esta manera desconocidos quedan en domicilios particulares para largas sesiones de sexo y drogas. La combinación entre drogas y sexo ni es nueva ni es específica de las relaciones gay aunque lo que sí es novedoso es el uso de ciertas sustancias como la mefedrona o la metanfetamina y el aumento del uso del gamma-hidroxi-butírico (GHB) y la ketamina que ya eran conocidas aunque menos utilizadas.

Gran Bretaña y España son los países donde más penetración ha tenido esta actividad. Sobre todo en grandes ciudades de nuestro país como Madrid o Barcelona. No hay diferencias socio-económicas entre los participantes en estas reuniones pudiendo participar en sesiones en pequeños apartamentos del centro o grandes mansiones del extrarradio.

El reportaje “Chemsex” (William Fairman, Max Gogarty; 2015) nos cuenta los orígenes y situación en Londres a partir de 6 historias con 6 protagonistas donde podemos conocer los orígenes y las causas de estas actividades.

 

¿Por qué participar?.

La mayoría de los participantes son seropositivos para el VIH  “es un tema que no se comenta porque se da casi por supuesto”. Incluso en algunas redes sociales hay perfiles de personas seronegativas para el VIH que mienten diciendo que son positivos indetectables para que no tengan problemas a la hora de participar en estas sesiones (declaración del reportaje Chemsex). ¿Qué hace que estas personas participen voluntariamente en un juego con tanto riesgo?.

Como siempre no existe una única causa:

  1. La evolución desde el punto de vista clínico de la infección del VIH ha sido fulgurante en la historia de la medicina. Ha sido una enfermedad que ha pasado de er mortal a ser una infección crónica que requiere un tratamiento continuado en pocas décadas. Pero aunque estas personas han disfrutado de los avances de la medicina (con aparición de nuevas moléculas y combinaciones cada vez más cómodas de tomar, más eficaces y con menos efectos secundario) no han recibido un apoyo psicológico adecuado. Persisten los miedos y el vacío y esto hace que se creen grupos a partir de personas solitarias con vidas que creen que no tienen futuro.
  2. El paso de enfermedad mortal a enfermedad crónica junto con la aparición de tratamientos más eficaces y profilaxis química preexposición (PreP) ha generado una ausencia total de miedo a la infección por VIH por lo que actividades de riesgo no son percibidas como tales.
  3. Bajo el efecto de ciertas drogas que potencian el deseo sexual y generan una desinhibición la percepción de riesgo es aún menor.

Tenemos perfiles solitarios, con percepción de no futuro, con redes sociales digitales que les ponen en contacto, con drogas estimulantes y con ganas de sexo.

 

Sesiones y drogas.

Mefe, Tina, Special K, G, slam…..

Las sesiones se realizan en casas particulares a las que se accede a través de redes sociales digitales o mensajes digitales de contactos previos. Pueden ser conocidos o desconocidos. Número variable de participantes que van entrando-saliendo de la sesión que puede durar hasta 72 horas. El efecto anorexígeno de las drogas utilizadas hace que la necesidad de comer sea nula y el efecto estimulante anula la necesidad de sueño.

Las drogas más utilizadas son:

  1. Mefedrona (mefe): (4-methylmethcathinona) se trata de una catinona perteneciente al grupo de feniletilaminas estimulantes. Sus efectos son euforia, necesidad de hablar, aumento de la empatía, sociabilización, aumento de temperatura corporal y frecuencia cardiaca y aumento de deseo sexual. Tradicionalmente su consumo es por vía oral e inhalada. En las sesiones de chemsex se suele utilizar inhalada o por vía intravenosa (slam) con efectos aún más potenciados. El efecto por vía inhada puede durar entre media hora y dos horas y por vía intravenosa entre dos a tres horas. Fuerte craving (deseo repetido de consumo) y tendencia a olvidar las actividades realizadas durante su efecto.
  2. Metanfetamina (meth, tina): (desoxiefedrina) se trata de una anfetamina de la familia de las feniletilaminas. Sus efectos son la sensación de energía y euforia, con incremento en el nivel de alerta y disminución de la necesidad de dormir y comer junto con gran desihibición sexual. Se suele consumir fumada, esnifada o intravenos (slam). La combinación con depresores (alcohol , ketamina , GHB ,…) puede hacer que se contrarresten los efectos por lo que se necesitará mayor cantidad para conseguir los efectos buscados en ambas.
  3. Ketamina: Se trata de una anestésico utilizado ampliamente en veterinaria que en este contexto se utiliza por vía esnifada o líquida. Produce toda una gama de efectos que abarcan desde la leve embriaguez, la estimulación y las ligeras distorsiones perceptivas (dosis más bajas) hasta los más impactantes estados oníricos y auténticamente alucinatorios (dosis altas).
  4. GHB: Ácido Gammahidroxibutírico. Líquido incoloro. Produce relajación, desinhibición y sensación de bienestar, facilitando las relaciones sociales influyendo positivamente en la sexualidad por desbloqueo de las inhibiciones, incremento de la sensibilidad al tacto, aumento de la capacidad eréctil y retraso y potención de los orgasmos.

Chemsex: riesgos.

Algunos estudios relacionan el consumo de drogas con un mayor riesgo de infección por VIH entre los HSH 25 , llegando a establecer que aquellos HSH que practican chemsex y/o slam tienen hasta seis veces más probabilidades de mantener sexo desprotegido y hasta Chemsex: potenciales daños para la salud cuatro veces más probabilidades de poder adquirir alguna Infección de Transmisión Sexual

Los riesgos físicos vienen derivado del uso de drogas sin control y la mezcla de las mismas en una misma sesión y de prácticas de riesgo para enferemedades de transmisión sexual.

Tan importante o más que los riesgos físicos pueden ser los riesgos psicológicos con potenciación de la soledad (relaciones superficiales y encuentros esporádicos), sensación de vacío y necesidad compulsiva de repetir para llenar ese vacío existente

Chemsex: la película.

No se trata de vicio, se trata de soledad y vidas vacías..

Se trata de una película reportaje dirigida por William Fairman y Max Gogarty en 2015 que cuenta historias en primera persona de diversos asistentes a sesiones de chemsex. Con tintes un tanto provocadores al principio con escenas de sexo explícito, algo de complacencia y elementos redentores finales hace una aproximación al submundo de las fiestas de chemsex que son una realidad social. Una película que no deja indiferente ni al neófito n al iniciado y que se puede ver en las principales plataformas de alquiler.

Hombres vulnerables, drogas potentemente desinhibidoras y formas de encuentro rápido y anónimo a través de las redes sociales son un problema que más allá de estigmatizar hay que dar solución desde una perspectiva humana. No se trata de vicio, se trata de soledad y vidas vacías.

 

Chemsex en España.

Desde el año 2015 hay numerosos artículos en prensa escrita que alertan (o alarman) sobre el chemsex

Existe una escasez de literatura científica elaborada en España sobre el chemsex y sus potenciales consecuencias para la salud pública debido, en parte, a su reciente implantación en territorio nacional

Haciendo una búsqueda en PudMed con la palabra “chemsex” aparecen 72 referencias de las cuales hay tres revisiones muy interesantes españolas o con referencia a España:

El estudio “Aproximación al chemsex en España” (2017) nos ofrece una análisis detallado del tipo de prácticas en nuestro contexto cultural

En la actualidad existen pocos recursos especializados que ofrezcan una atención integral a los usuarios de chemsex.

  • Chemsex support.  StopSida.
  • Chem-safe. Es una iniciativa de Energy Control , en colaboración de distintas entidades sensibilizadas por las particularidades de este fenómeno en el colectivo LGTB. Aunque está dirigida de forma específica a este grupo, gran parte de sus contenidos pueden ser útiles para cualquier persona que utiliza o piensa utilizar drogas en contextos de tipo sexual más allá de su género, orientación o cualquier otro factor. Además ofrece importantes recursos para profesionales sanitarios de este tema tan desconocido para muchos

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